
Bancarrota de General Motors
Nueva York – Luego de protagonizar el mayor proceso de bancarrota industrial en la historia de Estados Unidos, General Motors Corp. tomó medidas cruciales para su sobreviviencia, al lograr un acuerdo provisional para vender su marca Hummer, y reveló que hay posibles compradores para sus marcas Saturn y Saab.
En un momento de definición para el capitalismo estadounidense, el presidente Barack Obama condujo el lunes a GM hacia la protección por bancarrota y puso al gobierno al volante de la compañía que simbolizó alguna vez la fuerza económica de la nación.
La otrora fabricante automotriz más grande del mundo busca reducir su tamaño hasta ser sostenible. El proceso también le da al gobierno una participación mayoritaria de propiedad.
La empresa con sede en Detroit dijo que ha llegado a un entendimiento con un comprador de su marca Hummer. Una fuente identificó a una empresa china como la interesada. El fabricante afirmó que la venta salvaría más de 3,000 empleos en el sector manufacturero, de ingeniería y en varios centros de venta de los Hummer.
GM dijo que hay 16 compradores interesados en Saturn, mientras que otros tres se inclinan por la marca sueca Saab.
GM también busca deshacerse de su marca Pontiac para concentrarse en Chevrolet, Cadillac, Buick y GMC.
La compañía dijo que tiene $172,810 millones en deudas y $82,290 millones en activos.
Trata de seguir los pasos de otro fabricante con problemas, Chrysler LLC, que transformó gran parte de sus activos en una nueva empresa en 30 días y dejó la protección de quiebras.
Bajo el acuerdo de bancarrota, el gobierno tendrá una participación del 60% en la empresa y un papel sin precedentes en su reorganización. Asimismo el gobierno canadiense asumirá un 12.5%, mientras que el Sindicato Automotriz recibirá un 17.5% de acciones y los dueños de bonos no asegurados recibirán el 10%. Los actuales accionistas de GM al parecer sufrirán pérdidas.
El director ejecutivo de GM, Fritz Henderson, aseguró que la nueva GM será una compañía adelgazada y más rápida que se enfocará más en sus clientes y sus productos.
Funcionarios del gobierno que pidieron no ser identificados dijeron que se prevé que el proceso de bancarrota dure de 60 a 90 días. De ser exitosa, GM será reflotada como una empresa más sostenible con menos trabajadores, un menor número de plantas y de centros de venta.
La compañía proyecta recortar 21,000 empleos, casi 34% de su fuerza laboral y eliminar a 2,600 distribuidores. GM planea cerrar 11 plantas, suspender actividades en tres más y nombrar al comprador de para su división Hummer.
GM reveló el lunes que cerrará más de nueve plantas y dejará inactiva a otra tres.
Las plantas de Pontiac, Mich. y Wilmington, Del., cerrarán este año, mientras que las plantas de Spring Hill, Tenn. y Orion, Mich., suspenderán su producción. GM también fabricará en Estados Unidos un modelo que planeaba construir en China. Los consumidores que tienen o quieren comprar un Cadillac, Buick, Chevy o GMC deben saber que la quiebra de la compañía no significa que ésta haya dejado de funcionar. Únicamente está pasando por una reestructuración.
Seguirá habiendo agencias de venta GM, refacciones y financiamiento, pero el proceso de restructuración afectará a los clientes de GM de diferentes formas.
Nueva York – Luego de protagonizar el mayor proceso de bancarrota industrial en la historia de Estados Unidos, General Motors Corp. tomó medidas cruciales para su sobreviviencia, al lograr un acuerdo provisional para vender su marca Hummer, y reveló que hay posibles compradores para sus marcas Saturn y Saab.
En un momento de definición para el capitalismo estadounidense, el presidente Barack Obama condujo el lunes a GM hacia la protección por bancarrota y puso al gobierno al volante de la compañía que simbolizó alguna vez la fuerza económica de la nación.
La otrora fabricante automotriz más grande del mundo busca reducir su tamaño hasta ser sostenible. El proceso también le da al gobierno una participación mayoritaria de propiedad.
La empresa con sede en Detroit dijo que ha llegado a un entendimiento con un comprador de su marca Hummer. Una fuente identificó a una empresa china como la interesada. El fabricante afirmó que la venta salvaría más de 3,000 empleos en el sector manufacturero, de ingeniería y en varios centros de venta de los Hummer.
GM dijo que hay 16 compradores interesados en Saturn, mientras que otros tres se inclinan por la marca sueca Saab.
GM también busca deshacerse de su marca Pontiac para concentrarse en Chevrolet, Cadillac, Buick y GMC.
La compañía dijo que tiene $172,810 millones en deudas y $82,290 millones en activos.
Trata de seguir los pasos de otro fabricante con problemas, Chrysler LLC, que transformó gran parte de sus activos en una nueva empresa en 30 días y dejó la protección de quiebras.
Bajo el acuerdo de bancarrota, el gobierno tendrá una participación del 60% en la empresa y un papel sin precedentes en su reorganización. Asimismo el gobierno canadiense asumirá un 12.5%, mientras que el Sindicato Automotriz recibirá un 17.5% de acciones y los dueños de bonos no asegurados recibirán el 10%. Los actuales accionistas de GM al parecer sufrirán pérdidas.
El director ejecutivo de GM, Fritz Henderson, aseguró que la nueva GM será una compañía adelgazada y más rápida que se enfocará más en sus clientes y sus productos.
Funcionarios del gobierno que pidieron no ser identificados dijeron que se prevé que el proceso de bancarrota dure de 60 a 90 días. De ser exitosa, GM será reflotada como una empresa más sostenible con menos trabajadores, un menor número de plantas y de centros de venta.
La compañía proyecta recortar 21,000 empleos, casi 34% de su fuerza laboral y eliminar a 2,600 distribuidores. GM planea cerrar 11 plantas, suspender actividades en tres más y nombrar al comprador de para su división Hummer.
GM reveló el lunes que cerrará más de nueve plantas y dejará inactiva a otra tres.
Las plantas de Pontiac, Mich. y Wilmington, Del., cerrarán este año, mientras que las plantas de Spring Hill, Tenn. y Orion, Mich., suspenderán su producción. GM también fabricará en Estados Unidos un modelo que planeaba construir en China. Los consumidores que tienen o quieren comprar un Cadillac, Buick, Chevy o GMC deben saber que la quiebra de la compañía no significa que ésta haya dejado de funcionar. Únicamente está pasando por una reestructuración.
Seguirá habiendo agencias de venta GM, refacciones y financiamiento, pero el proceso de restructuración afectará a los clientes de GM de diferentes formas.




